El Santos

Nació, como dice Meche, en una ribera del Arauca vibrador, fue amigo de la espuma, de la garza y de las rosas (unas hermanas bien jaladoras).

Su vida transcurrió sin problemas hasta los 12 años cuando se perdió en un templo y acabó de cerillito en un Gigante.

Con claveles de pasión, con claveles de pasión… ingresó a la Arena Coliseo en la década de los 80. Ahí conoció todos los trucos del pancracio nacional, las llaves más efectivas: «la patada voladora», «la descorchadora», «la huraca-rana», «la pellizquito de pulguita», «la estilson», «la motuleña» y «la santinha» (inventada por el Santos).

Estuvo casado con la Tetona Mendoza, divorciado y vuelto a «rejuntar»… para luego divorciarse otra vez. También se le conocen amoríos con la Kikis Corcuera, con la Sirena Lupe, con una Poquianchi del espacio y con el Cabo.

Se le conoce como: Sanx, Panzón, Santo-Santoro. Chiquito-Bebé, Labregón, Ombligón, y ¡Dandy!, este apodo sólo se lo dice el Cabo.

Actualmente, El Santos vive en la ribera de Chapala y acude todos los martes al restaurante La Matera 10 a comer con sus mejores cuates.

 

 

Completa tu coleccion de libros del Sanx